Fotografiando el atardecer de Consuegra

Hay fotos que a todo fotógrafo le gusta realizar, y una de esas es un enorme sol de fondo que permita dibujar siluetas en su interior.

La localización

Un lugar idílico para ello es Consuegra, con su hilera de molinos posicionados de manera que el sol se pone por detrás de ellos.

La localización exacta depende de la fecha, así como la hora de disparo, pero con Photopills es sencillo calcularlo. El disparo realizado fue a una distancia de 2,5Km, en unos campos que hay al este de los molinos, para poder disparar hacia el oeste.

El momento del disparo

Con tiempo monté el trípode en la localización y, la primera sorpresa del día fue que me olvidé en casa el objetivo de 600mm, así que tuve que usar el 200mm con un recorte de 1,6, lo que me hacía un 320mm, aunque lejos de los 600mm que quería usar en la toma, me valía para poder luego hacer un recorte de la foto que tenía en mente.

Hay que montar todo con tiempo y estar preparado en este tipo de fotos, ya que, aunque la planificación sea buena siempre hay que moverse un poco para poder tener la tan ansiada foto.

Allí estaba situado, con mi trípode, a 15 minutos del momento de que el sol se posicione, calculando la trayectoria del sol, a 200m del coche campo a través, cuando un grito de mi mujer (ya que la fotografía no tendría sentido sin su compañía) me avisa de que algo ha pasado con el peque.

No había mejor momento para que nuestro retoño, que en ese momento tenía 13 meses, de hacer de vientre, pero con la salvedad de que ese día fue en su máximo esplendor, todo era caca por todos lados y se había salido. Así que mientras mi mujer lo sujetaba en el aire yo limpiaba, mirando el reloj y mirando el sol.

El reloj señalaba que faltaban 5 minutos para que se posicionara en el sitio, el niño en el aire, las toallitas contadas de 5 en 5… y con todo limpio, mi mujer le cambia la ropa, y yo vuelvo corriendo a donde tengo la cámara, aun faltan 3 minutos, y empiezo a calcular la trayectoria del sol. Tengo que moverme, al menos 15 metros a la izquierda.

Por fin la trayectoria coincide, y pongo los parámetros de la cámara, con un filtro de 3 pasos Iso 100, F11, 1/2000, quito el estabilizador del tele que me lo había dejado puesto, cojo el disparador, respiro hondo y empiezo a disparar.

Cuando veo la foto en la pantalla de la cámara… una felicidad inmensa recorre mi cuerpo y un grito de alegría sonó por todo el campo.

La edición

Yo siempre he revelado con Lightroom y editado con Photoshop. En este caso, solo hizo falta un revelado sencillo, para bajar luces, subir algo las sombras, ajustar el balance, enfoque y proteger el molino dentro del sol, y con un recorte de la misma foto tener dos fotografías, una con el sol más grande y menos molinos y otra con más molinos y sol más pequeño.

Y el resultado no pudo dejarme más contento.

 

 

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